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Duemila leghe sotto l' America (Emilio Salgari, 1888)




El ingeniero John Weber es llamado con urgencia porque su amigo indio Smoky está agonizando debido a los disparos a quemarropa que recibió de unos forajidos que luego saquearon su tienda. Durante la agonía, Smoky le enconmendará una misión al ingeniero: la de obtener un tesoro para repartir la mitad entre su tribu y el resto se lo deja a John. Sólo hay dos copias del mapa que lleva a ese tesoro y una de ellas se la llevaron quiénes saquearon la tienda. La otra copia está oculta en un bosque en dónde John deberá buscar. Es así que junto al mestizo Burton, el americano Morgan y el irlandés O'Connor, el ingeniero va a honrar la palabra de Smoky para encontrar el mapa y sorprenderse al enterarse de que ese tesoro no es otro que el famoso tesoro de los incas que nadie pudo encontrar. Y para llegar a ese tesoro tendrá que recorrer un río subterráneo que atraviesa el continente americano. Por supuesto, en el trayecto sucederán distintas situaciones y aventuras con imágenes muy vívidas y descripciones vigorosas que los tripulantes del barco sabrán sortear -o no- en pos del tesoro



Siempre es un placer leer a Emilio Salgari (1862-1911), uno de los novelistas más intensos de la literatura y un maestro a la hora del relato de aventuras. Lo que sobresale en Duemila leghe sotto l' America  es el nervio y lo avasallante de una trama que si bien tiene un aire a Verne me animaría a decir que Salgari pule los excesos del escritor francés en cuanto a esas descripciones que frenan las historias de sus novelas para construir, a un ritmo incansable. una historia potente sin descuidar su obsesión  por divulgar datos científicos e históricos que aportan robustez a la historia.


Ejemplo de utilización y dosificación de recursos narrativos, sin lugar a dudas, Duemila leghe sotto l' America es otra muestra del talento del gran escritor italiano.


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