Simon es un maestro desocupado que se lleva a su casa al hijo de su antigua novia, Anna, luego de pasarlo a buscar al colegio sin que su madre lo autorizara. Con este planteamiento, Eliott Perlman intente calzarse los zapatos del W. Wilkie Collins de Moonstone (1868) para narrar la historia con diferentes voces. Pero a Eliott Perlman (1963), no le sale tan bien como lo que se propone. A pesar de un comienzo interesante con el descubrimiento del recurso de las voces, la novela comienza a perder vuelo a medida que avanza y en la imposibilidad de Perlman de resolver situaciones que el corsé del recurso de la narración en primera persona hace difícil encontrarle la vuelta. Es así como para rellenar los huecos en la trama o explicar situaciones que quedan en suspenso, Perlman le hace hablar a otros personajes que se relacionan de manera muy forzada con los personajes principales. Donde más se nota es en el tramo final, cuando aparece la hija del psicólogo que atendía a Simon y ...
La primera novela de V. S. Naipaul (1932-2018) tiene una estructura fragmentada que se va construyendo a ritmo de viñetas que se inician como una especie de retrato costumbrista acerca de la sociedad india y sus necesidades aspiracionales hasta que la novela va diversificándose en cuestiones cada vez más personales y maduras hasta que se convierte en una aguda y áspera sátira sobre la manipulación religiosa con fines políticos y como la religión se convierte en una fuente de ingresos basándose únicamente en una puesta en escena exitosa. La habilidad de Naipaul -además de los puntos fuertes como el oído atento a los tonos del diálogo de los personajes y a su construcción gramatical- es no mostrarse superior a sus personajes y la mirada que hay sobre ellos no es para nada acusatoria, ni burlona, sino que es casi de admiración al seguir el esfuerzo del personaje principal y en lo que se convierte. Su intromisión es mínima y ni siquiera en el categórico final emite opinión alguna...