Volumen de nueve cuentos de Camila Sosa Villada (1982) que tras los dos primeros relatos (Gracias, Difunta Correa y No te quedes mucho rato en el guadal ) -que a pesar de ser monotemáticos tienen a su favor la descripción de situaciones sin tanta edulcoración-, el libro se vuelve ambiguo y algo insatisfactorio. Con La noche no permitirá que amanezca se cierra lo terrenal de los cuentos aunque en este relato pareciera necesitar, por alguna razón, cargar cierta perversión en otros personajes para que el personaje principal se justifique. Con el cuento que le da nombre al volumen comienzan los problemas: los cuentos se alejan de lo terrenal y exploran otros géneros como el fantástico que Sosa Villada no puede manejar y terminan por ser un pastiche confuso; en especial la incomprensible Seis tetas, que intenta dar una pintura de la persecución a los travestis a lo largo de la Historia Universal. Esta propuesta desmesurada termina por ser un fiasco cuando la mezcla c...
Franz Kafka (1883-1924) es uno de los tantos escritores (como Herman Hesse, Julio Cortázar) que tienen fecha de vencimiento. Suelen sorprender en la adolescencia donde terminan por ascender a un podio casi inamovible hasta que comienzan a ser desplazados por otros escritores con una visión más sólida y madura de la vida y -cómo no- una escritura más contundente. Con el tiempo, uno comprende que escritores como Kafka o Hesse son los que tenían problemas con el mundo y no al revés, aunque en las primeras lecturas pareciera lo contrario. Die Werwandlung (1915) o Der Steppenwolf (Hermann Hesse,1927) son un ejemplo de este malentendido. No obstante, Amerika (una novela inacabada) interesa por la conexión que tiene con el realismo sucio a lo Nathanael West y su A cool Million (1934), cierto eco de Le avventure di Pinocchio (Carlo Collodi, 1883) e incluso con El juguete rabioso (1926) de Roberto Arlt y es en esta novela (que se puede ...