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Are you afraid of the dark? (Sidney Sheldon, 2004)

Are you afraid to dark?   es la última novela de Sheldon y se nota: los lugares comunes ni siquiera están dosificados, la resolución de algunas situaciones está hechas de taquito como para ser mejoradas en una horrible adaptación cinematográfica y, lo peor de todo, es que la prosa ni siquiera pasó por una revisión sino que parece una tormenta de ideas que quedaron ahí a la espera de un desarrollo o descarte. Sidney Sheldon (1917-2007) siempre fue un autor que toma como punta de ovillo un tema interesante y arma una historia con todos los lugares comunes posibles que por lo general pivotean alrededor del sexo y crímenes familiares en sociedades adineradas. Su prosa nunca fue trabajada y se podía leer como un guión apenas pasado por los códigos de la literatura.Si uno compara esta novela con otra de del autor como Bloodlines (1977), no puede dejar de pensar que en esos treinta años, Sheldon quedó a la deriva. Tal vez porque es su última novela; aunque ni siquiera tiene el gust...
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En Gros et en detail (Serge Laforest, 1958)

  El género del policial negro en la literatura tiene exponentes mayúsculos -Dashiell Hammet, Raymond Chandler, Jim Thompson- que son autores que sobresalieron tanto por la solvencia de sus estructuras como por la calidad de sus estilos. Francia es el otro país que cultivó este género cuyo exponente mayúsculo -tal vez más grande que los tres autores anteriormente mencionado es George Simenon. Serge Laforest (1916-1983) es el clásico escritor de escritura rápida y lectura aun más rápida. En Gros et en detail, los hechos que desencadena el personaje principal para vengar la muerte de su amigo pasan a una velocidad huracanada para originar un entretenimiento que se consume como un sánguche de jamón y queso: rico, poco nutritivo pero que igual deja conforme. Un buen ejemplo de novela pulp.

Goodbye, Mickey Mouse (Lein Deighton, 1982)

  La Segunda Guerra Mundial da para todos los géneros literarios, en especial a aquellos que parecieran celebrar la guerra a pesar de que desde sus páginas se supone que la critican. Algo de esto ocurre en las pesadísimas páginas de Goodbye, Mickey Mouse donde Len Deighton (1929-2026) intercala historias personales mechadas con algunos pasajes de combate descriptos con mucha información pero poco ritmo. Deighton supone que la acumulación de personajes es una necesidad y los va a aplastando dentro de una historia romántica y de heroísmo que termina por quedar sepultada por demasiados diálogos, demasiados escenarios, personajes bastante esquemáticos (incluso los principales como el piloto James A. Farebrother y Victoria Cooper cuya relación es chata y distante) y un telón de fondo más preocupado por describir la geografía inglesa que los trastornos del combate. Pero si todo esto atenta contra el disfrute de la historia, el cierre es definitivamente traído de los pelos donde...

1976, el golpe civil (Vicente Muleiro, 2011)

En el golpe de Estado a María Estela Martinez de Perón el 24 de marzo de 1976 participaron militares (Videla, Massera. Agosti) pero ellos eran apenas la punta de un iceberg donde elementos civiles apoyaron los asesinatos, la tortura y el secuestro por una cuota de poder algunos y por grandes cantidades de dinero otros. El libro de Vicente Muleiro (1951)  desgrana con exhaustiva lista de nombres y apellidos los personajes que rapiñaron tanto de las arcas del país como del patrimonio de los secuestrados. Además de jueces y políticos que colaboraron en sostener el discurso, la violencia y la paranoia dictatorial. Pero lo que realmente el autor se propone de manera tangencial es arrastrar los nombres y apellidos de empresarios, políticos y jueces (todos reconocibles) que desde la caída de María Estela Martínez de Perón siguen vigente a través de las décadas para exponerlos en una llamativa y vigente actualidad. Un libro contundente, muy didáctico e imprescindible.

Universos despiadados (Nahuel Fernández Etlis, 2015)

  Volumen de cuentos con atmósferas de cyber punk algo doméstico. Sin lugar a dudas, Agente Stoupakis es el relato más logrado donde surge con naturalidad un mundo policial retorcido y grotesco relacionado con personajes verosíimiles en un marco de insurrección social. Pero si Agente Stoupakis logra disimular los errores o hipertrofias literarias en una narración seca y efectiva, esos mismos defectos terminan por trocar buenas premisas en relatos  en fallidos como El día del librero (un ajuste de cuentas con la clientela de una cadena de librerías que con más rigor hubiera sido un cuento interesante) o Defectuoso (donde 1984 es demasiado evidente). El resto de los relatos parecen más que nada provocaciones gratuitas con remates urgentes por no encontrar el adecuado (los muy similares Carnívora y Convivencia ).  Si la propuesta de Nahuel Fernández Etlis (1988) es provocar, hacerlo de manera gratuita como lo hace en la mayoría de los relatos, lo acerc...

Urquiza -el salvaje- (Hernán Brienza, 2017)

  La Historia Argentina es una concatenación de sucesos que parecieran repetirse durante ciclos de manera más o menos violenta según las épocas.  En este caso el foco histórico apunta a Justo José de Urquiza, un personaje cuyo regla de vida pareciera ser la traición ya no sólo hacia los demás sino hacia sí mismo, lo cual debe ser una de las peores traiciones que una persona pueda realizar. Estas traiciones tuercen el destino de la Historia y es así como Urquiza se transforma en un personaje con un poder apenas sostenido por la endeble base de un préstamo del Imperio del Brasil -interesado corromper a Urquiza para que juegue a su favor- y de incontables claudicaciones que parecieran ser más un latente chantaje que un factor de poderío. A pesar de que Hernán Brienza (1971) comete el pecado de acumular datos que podrían ser notas al pie de página para no empantanar el ritmo de la narración, logra que Justo José de Urquiza tome encarnadura además de retratar con precisión un...

Utopía (Tomás Moro, 1516)

Utopía se divide en dos libros, el primero es el más interesante porque sirve para ubicar temporalmente a los personajes, además de darles peso dramático y entender sus puntos de vista. Y sobretodo porque el recurso literario para construir una imagen de Utopía es a partir de diálogos que son piezas de un rompecabezas que se arma en la cabeza del lector. El problema viene con el segundo libro que es cuando se describe las virtudes de Utopía. En este caso las supuestas atracciones del país en cuanto a su comportamiento social, justicia y desarrollo humano, comienza a tornarse confuso cuando el narrador incluye cuestiones que lejos de plantear una diferencia entre Inglaterra (patria de Tomás Moro) y Utopía, termina por tener ecos similares en cuanto a la esclavitud y las organizaciones sociales basada en reinos. Es decir, Tomás Moro  (1478-1535)  no puede despegarse del todo de los condicionamientos sociales y culturales que él mismo busca cuestionar en Utopía. Esta cuestió...

Para quien quiera, pueda o desee aportar