La Segunda Guerra Mundial da para todos los géneros literarios, en especial a aquellos que parecieran celebrar la guerra a pesar de que desde sus páginas se supone que la critican. Algo de esto ocurre en las pesadísimas páginas de Goodbye, Mickey Mouse donde Len Deighton (1929-2026) intercala historias personales mechadas con algunos pasajes de combate descriptos con mucha información pero poco ritmo. Deighton supone que la acumulación de personajes es una necesidad y los va a aplastando dentro de una historia romántica y de heroísmo que termina por quedar sepultada por demasiados diálogos, demasiados escenarios, personajes bastante esquemáticos (incluso los principales como el piloto James A. Farebrother y Victoria Cooper cuya relación es chata y distante) y un telón de fondo más preocupado por describir la geografía inglesa que los trastornos del combate. Pero si todo esto atenta contra el disfrute de la historia, el cierre es definitivamente traído de los pelos donde...
En el golpe de Estado a María Estela Martinez de Perón el 24 de marzo de 1976 participaron militares (Videla, Massera. Agosti) pero ellos eran apenas la punta de un iceberg donde elementos civiles apoyaron los asesinatos, la tortura y el secuestro por una cuota de poder algunos y por grandes cantidades de dinero otros. El libro de Vicente Muleiro (1951) desgrana con exhaustiva lista de nombres y apellidos los personajes que rapiñaron tanto de las arcas del país como del patrimonio de los secuestrados. Además de jueces y políticos que colaboraron en sostener el discurso, la violencia y la paranoia dictatorial. Pero lo que realmente el autor se propone de manera tangencial es arrastrar los nombres y apellidos de empresarios, políticos y jueces (todos reconocibles) que desde la caída de María Estela Martínez de Perón siguen vigente a través de las décadas para exponerlos en una llamativa y vigente actualidad. Un libro contundente, muy didáctico e imprescindible.