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Urquiza -el salvaje- (Hernán Brienza, 2017)

 



La Historia Argentina es una concatenación de sucesos que parecieran repetirse durante ciclos de manera más o menos violenta según las épocas. 


En este caso el foco histórico apunta a Justo José de Urquiza, un personaje cuyo regla de vida pareciera ser la traición ya no sólo hacia los demás sino hacia sí mismo, lo cual debe ser una de las peores traiciones que una persona pueda realizar. Estas traiciones tuercen el destino de la Historia y es así como Urquiza se transforma en un personaje con un poder apenas sostenido por la endeble base de un préstamo del Imperio del Brasil -interesado corromper a Urquiza para que juegue a su favor- y de incontables claudicaciones que parecieran ser más un latente chantaje que un factor de poderío.




A pesar de que Hernán Brienza (1971) comete el pecado de acumular datos que podrían ser notas al pie de página para no empantanar el ritmo de la narración, logra que Justo José de Urquiza tome encarnadura además de retratar con precisión un marco histórico plagado de violencia que será el germen de la construcción de una nación que repetirá siempre los mismos errores.


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