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The Innocence of Father Brown (Gilbert K. Chesterton, 1910-1936)














El Padre Brown es un detective amateur con un amplio sentido de la cristiandad tanto para deducir crímenes con la pura lógica de la observación de los detalles como para salvar almas como lo hace con Flambeau, que pasa de ladrón a detective profesional gracias a los oficios del sacerdote. 













Tampoco el Padre Brown se impone por las criaturas que cruzan la línea del delito. Jamás los juzga; sin importarle, si estos seres son parte de la misma profesión que la suya (El martillo de Dios) o simplemente personas que se dejaron llevar por sus pasiones (La forma equívoca). No obstante, esta amplia tolerancia hacia los descarriados, no la aplica a los soberbios (Los pecados del príncipe Saradine).









Si bien no todos los cuentos son parejos (el menos atractivo debe ser La muestra de "La Espada rota" donde se intenta dilucidar una mentira a partir de un texto) en todos confluye una saludable picardía de saber que hay un sacerdote que sabe tanto del crimen por haberse juntado con ladrones (¿y prostitutas?) que confiaron en él para abrir su corazón delictivo.












Una muy buena opción para divertirse a través de una excelente lectura.

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