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2001, a space oddisey (Arhur C. Clarke, 1968)





Arthur C. Clarke (1917-2008) es un escritor bastante monótono. En este caso, le dio formato de novela al guión de la mítica película de Stanley Kubrick que a su vez está basado en un cuento del mismo Clarke (The Sentinel). 





La  traducción a literatura del guión de Kubrick es más una maniobra económica (los guiones novelados fue un sub-género muy en boga hasta los años ochenta) que una necesidad de profundizar las ideas que Kubrick expuso en imágenes. 

Esto se nota en el pasaje final donde Clarke intenta reproducir y al mismo tiempo darle una explicación -si se quiere- racional a lo que las imágenes dejaba en la mente del espectador explicar. En ese pasaje, Clarke se vuelve farragoso, exageradamente descriptivo, donde embrolla la explicación en reflexiones un tanto vacías sostenidas por un personaje a la deriva tanto en letras como en relato. 


Seguramente el encorsetamiento que le impuso el guión le impidió a Clarke independizar su obra de la de Kubrick y terminó conformando una novela que no solo es irrelevante, sino que también deja sabor a poco.



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